A propósito de fin de año, en esta época es muy común reflexionar sobre aquellos que nos dejó el año que está por terminar; las cosas buenas, no tan buenas, nuevas y hasta las olvidadas. Con frecuencia hacemos un recuento mental y preparamos la nueva lista de propósitos para el siguiente año, mismos que en la mayoría de los casos olvidamos (si bien nos va) por eso del tercer mes del año, quizá porque no eran tan importantes como lo pensamos, porque no eran tan necesarios o porque no visualizamos el impacto real que podrían tener en nuestras vidas.
Por esta razón, queremos compartir con ustedes dos ejercicios que nos ayudan a reflexionar sobre distintos aspectos de nuestra vida, al tiempo que nos permiten fijar acciones concretas o propósitos para tener una vida más plena. Su tiempo de realización depende de la profundidad de la reflexión, pero en promedio se le invierten unos 30 minutos.
En primer lugar, existen ocho áreas principales que componen el desarrollo integral de una persona:
1. Autopercepción o autosatisfacción (cómo te sientes contigo mismo)
2. Familia (padres, hijos, hermanos)
3. Pareja
4. Trabajo y desarrollo profesional
5. Amigos
6. Estabilidad económica
7. Bienestar espiritual (profeses o no una religión)
8. Salud física y mental
EJERCICIO 1. Rueda de vida
Lo primero que debes hacer, es trazar en una hoja de papel un círculo y colocar los 8 aspectos alrededor de él como si fuera una gráfica de pastel. Una vez hecho esto formúlate la siguiente pregunta para cada aspecto. Tomando en cuenta una calificación de 0% a 100%, ¿Qué porcentaje de lo MÁXIMO que podría tener HOY en este aspecto, he alcanzado? Traza una línea partiendo del centro del círculo (0%) hacia la orilla (100%) de cada aspecto. Ver esquema.
Una vez que hayas trazado el porcentaje para cada aspecto, podrás visualizar de forma simple aquellos aspectos en los que has puesto más empeño y aquellos que has descuidado un poco. Ya identificados, escribe debajo de tu rueda al menos tres acciones concretas (recomendable cinco) que puedas emprender hoy para mejorar esas áreas que has descuidado.
Nota: Esta rueda consiste en hacernos cargo de los aspectos que rodean nuestra vida, así que fija acciones que tú puedas emprender, no deseos o cambios que dependan de otros factores o terceras personas.
De ser posible, ponle fecha a tu rueda y consérvala, con el paso del tiempo, cuando hagas una nueva podrás ver los cambios que han ocurrido.
EJERCICIO 2. Análisis FODA
Este modelo (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) es muy común en el ámbito de la administración y los negocios, pero su aplicación es tan amplia, que nos sirve para el mismo propósito que la rueda de vida.
En este ejercicio, conviene hacer para cada aspecto un análisis FODA; es decir uno para amigos, uno para familia, trabajo, pareja, etc. a partir del siguiente esquema:
Fortalezas lo que ya he desarrollado
Oportunidades lo que puedo mejorar
Debilidades lo que necesito o me hace falta desarrollar
Amenazas los aspectos que implican un riesgo
Finalmente, no olvides para cualquiera de los dos ejercicios enlistar una serie de acciones concretas que tú puedas emprender a partir de hoy para mejorar cada aspecto evaluado. Recuerda que: “Un plan: sin fechas, sólo es una lista de buenas intenciones”.
Mucha suerte y Gran año.
Editor: Mariana Berthely

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