jueves, 18 de agosto de 2011

Curling, un deporte desconocido


El Curling es un deporte de precisión que se practica en una pista de hielo. Dos equipos de cuatro participantes compiten entre sí deslizando 8 piedras de granito de 20 kg cada una sobre un corredor de hielo (de 45,5 metros de longitud y 4,75 metros de anchura).
Una vez realizados todos los lanzamientos, los puntos se otorgan en función de la cercanía de estas piedras a una diana marcada en el centro al final del pasillo. Los otros miembros del equipo (sweepers) provistos de cepillos, acompañan a cada piedra para, actuando sobre la superficie de hielo, facilitar su avance o variar su dirección, pero siempre sin tocar la piedra.
Por ejemplo, la piedra más cercana al centro de la diana, cuenta un punto; si la siguiente es del mismo equipo, cuentan dos; y así hasta que la siguiente sea del equipo contrario. Por esta regla, siempre un equipo tiene que acabar el "end" con 0. En caso de que no haya piedras en la diana se considera 0-0. Un partido normal se juega de 8 a 10 "ends" o mangas. Al final del partido gana el equipo con mayor puntuación, en caso de que haya empate, se decide en una ronda extra. El equipo que gana una ronda empieza la siguiente.

Un poco de historia
Se cree que el juego del Curling se inventó en la Baja Edad Media en Escocia. Las primeras referencias escritas sobre el uso de piedras sobre hielo aparacen en los grabados de la Abadía de Paisley y datan de febrero de 1541.
El juego era conocido (todavía lo es en Escocia y otras regiones como Nueva Zelanda) bajo el nombre de "the roaring game" (juego rugiente) por el sonido que producen las piedras al deslizarse sobre las pebble (pequeñas gotas de agua en estado semisólido, que hay sobre la superficie de la pista). La palabra deriva del verbo escocés curr (producir un pequeño ruido) y no del verbo curl (rizar) como en ocasiones se cree.
En los primeros tiempos, las piedras eran simples rocas extraídas de los ríos, y que en ocasiones eran pulidas y dotadas de forma. El lanzador tenía poco control sobre la piedra, y el juego dependía más de la suerte que de la habilidad o la estrategia.
Actualmente se juega en Estados Unidos, Canadá, el norte de Europa y se ha expandido a otros lugares como Japón ,AustraliaNueva Zelanda, e incluso China y Corea del Sur.

Deporte Olímpico
El Curling es deporte olímpico desde los Juegos de Nágano en 1998. Sin embargo, en febrero de 2006 el Comité Olímpico Internacional decidió considerar la competición celebrada en los Juegos olímpicos de invierno de 1924 como oficial y no como deporte de exhibición como se había considerado hasta ese momento; ya que para ese entonces no se distinguía tan claramente entre deportes de exhibición y de competición. 


Editor: Mariana Berthely

miércoles, 17 de agosto de 2011

10 Sugerencias para sobrevivir en un viaje a las tierras de Japón


1. Respeto. La regla de oro es el respeto, hacer una reverencia inclinando la cabeza es algo que los japoneses valoran mucho, para los turistas basta con que inclines la cabeza cuando conozcas a alguien. Cabe mencionar que la inclinación del saludo es proporcional a la importancia de la persona a la que saludas.  Es importante dirigirte a las personas por su apellido y agregando el sufijo “san”, para los hombres, “sama” para las mujeres, “chan” para las niñas y “kun” para los niños

2. Buenos modales en la mesa: Si eres invitado a cenar con un grupo de amigos, espera a que todos tengan sus bebidas y a que el anfitrión diga “kampai” (salud), para beber el primer sorbo. Hacer ruido mientras comes y llevarte el plato de sopa con las manos está bien visto, de hecho es un signo de que estás disfrutando de la comida.

3. No propinas. En Japón las propinas no existen bajo ninguna situación, ni en taxis, restaurantes o bares; de hecho hacerlo puede resultar un pequeño insulto, así que no lo hagas.

4. Palillos. Es muy probable que te veas en la necesidad de usar palillos en un restaurante, aprende a usarlos antes de viajar pues serán una herramienta que te facilitará la estancia.

5. Descalzarte. Recuerda quitarte los zapatos en las entradas de todos los hogares japoneses, y en casi todos los hoteles y negocios, pues es una muestra de mala educación no hacerlo. Nunca uses zapatos al pisar un tatami y se muy cuidadoso con las zapatillas de baño que suelen dejarse para los invitados; es extremadamente grosero entrar en una habitación con ese tipo de calzado.

6. Los cubrebocas. Hace mucho tiempo que el virus del SARS está extinto, sin embargo es común ver que los oficinistas y trabajadores japoneses usan cubrebocas; lo hacen para evitar el contagio de gérmenes leves.

7. Piensa en la comunidad. La cultura japonesa es una enfocada en el grupo y en la comunidad. Recuerda que aunque seas un turista eres parte de ellos así que evita llamar la atención hacia tu persona, así que bajo ninguna circunstancia te suenes la nariz en público, o hables por el móvil en zonas públicas donde hayan personas a tu alrededor.

8. Baños públicos. El “Sento”, que es el vecindario con casas de baños, puede encontrarse en las grandes ciudades y en los pequeños poblados. Estos baños se dan después de haberte duchado, suelen durar 10, 20 ó 30 minutos, es una práctica diferente ciertamente, pero muy relajante. Si tienes la oportunidad es algo que no te puedes perder.

9. Inglés. Los japoneses suelen asumir que todos los turistas hablan inglés, de hecho es el idioma en el que casi todos te dirigirán la palabra. Es muy común que incluso traten de practicar su conocimiento del idioma contigo, lo que puede convertirse en algo muy frustrante para quien no hable el idioma. Así que si el inglés es un idioma que no hablas, te recomiendo que practiques algunas frases básicas antes del viaje, quizás antes de practicar japonés, pues aunque sepas algunas palabras te aseguro que los nativos intentarán comunicarse en inglés primero.


10. Seguridad. A pesar de que el bajo índice de criminalidad de Japón es evidente, no tomes riesgos innecesarios y cuida tus pertenencias. La idea de peligro es una que está muy acentuada en las mentes de los japoneses, pero en la de ningún turista.


Editor: Enrique Ibarra




viernes, 5 de agosto de 2011

Música Árabe

La música árabe, como su nombre lo indica es la música proveniente de los países que tienen en común el idioma árabe y el Islam, con todo el misticismo y la riqueza cultural que la mezcla de sensaciones, formas, sonidos y colores implican; y en términos estrictos abarca un área geográfica que incluye a 22 países, entre ellos: Marruecos, Argelia, Libia, Egipto, Líbano, Siria, Turquía, Irán, Irak, Arabia Saudita y el resto de los emiratos de la Península Arábiga. 

Uno de los conceptos más importantes para entender la música árabe es el de maqam (plural, maqamat), que es una serie de notas con tradiciones que definen las relaciones entre ellas, patrones habituales y su desarrollo melódico, un sistema difícil de asimilar por los oídos acostumbrados a la música occidental, educados tonal y armónica en un octava dividida en 12 semitonos y ajenos al microtonalismo.

Muchos maqamat incluyen notas que se asemejan a los cuartos de tono, aunque rara vez se trata de cuartos precisos que caen exactamente a la mitad entre dos semitonos. Los bloques que forman un maqamat son series de 3, 4 o 5 notas, llamados tricordios, tetracordios y pentacordios respectivamente. Generalmente un maqam está conformado por una octava (ocho notas), aunque algunas veces la escala se extienda a 2 octavas.

A diferencia de la música occidental, en la música árabe no hay polifonía (conjunto de sonidos simultáneos en el que cada uno expresa su idea musical pero formando con los demás un todo armónico), es decir que es principalmente melódica.

Los instrumentos musicales usados en la música árabe son los siguientes: arghul, bendir, los crótalos, darbuka, 
laúd árabe, mazhar, mijwiz, mizwad, ney, el rabel, riq, el tambor de copa y zurna.

Aquí una breve muestra: 









Editor: Mariana Berthely

miércoles, 3 de agosto de 2011

Un diseño ecológico

Hoy en día, los diseñadores de muebles tienen muchos detalles en los que pensar a la hora de proponer un producto. No sólo se trata de analizar el aspecto estético, las posibilidades decorativas y la calidad, sino también multiplicar las posibilidades funcionales, dar versatilidad al resultado y poder utilizar materiales respetuosos con el medio ambiente.

Las políticas medioambientales de las empresas van orientadas a que todo lo que se produce favorezca o al menos no perjudique al entorno y para eso es importante por un lado el uso de materias primas reciclables y ecológicas, y por otro, el diseño de muebles que no se conviertan fácilmente en residuo.
La decoración ecológica no implica que tenga que vaciar el hogar y redecorarlo de nuevo, dejando la cuenta bancaria en números rojos, sino que, poco a poco, vaya incorporando objetos que respeten el medio ambiente. Decoradores y fabricantes trabajan con fibras naturales como el coco y el bambú.

El coco, específicamente su corteza, se viene utilizando para fabricar muebles y ornamentos. La parte más dura se emplea para elaborar sillas y mesas, mientras que la más blanda sirve para confeccionar alfombras y cestos. Su hueso también se utiliza para producir carbón y combustible para calderas. 

El bambú es hoy uno de los favoritos de los arquitectos y decoradores más concienciados con el medio ambiente, ya que no requiere su tala, sino que se puede cosechar mientras la planta va creciendo.  Su versatilidad permite fabricar desde lámparas hasta suelos, pasando por cortinas, salvamanteles e incluso alfombras. 

La decoración ecológica en el hogar no sólo es una buena forma de auxiliar al planeta, sino que además se convierte en una fuente de salud individual, sobre todo en el dormitorio. Es sólo cuestión de adquirir buenos hábitos. 

A la hora de pintar las paredes, apueste por pinturas orgánicas, elaboradas con extractos de leche y minerales, que lejos de dañar la salud la cuidan. Para vestir las ventanas es mejor que utilice tejidos naturales o estores de papel. 

Si es el momento de cambiar el colchón opte por uno de algodón orgánico, y a la hora de comprar sábanas y toallas déjese envolver por el agradable tacto del algodón natural, pero, antes, asegúrese de que en su proceso no hayan intervenido pesticidas y fertilizantes químicos. Las velas aromáticas se convierten en el gran aliado para perfumar el hogar.

En lugar de utilizar aerosoles aromáticos que dañan la capa de ozono, es preferible invertir en velas, que, aunque su olor tarda un poco más en expandirse por el hogar, tienen la ventaja de perfumar y decorar al mismo tiempo. 

Es cuestión de conciencia y creatividad para apoyar a nuestro planeta y mejorar nuestra calidad de vida.

Editor: Enrique Ibarra