viernes, 23 de septiembre de 2011

Sobre la Aurora Boreal

El sol desprende partículas cargadas de mucha energía, iones, principalmente protones, y electrones, los cuales viajan por el espacio a velocidades entre 320 y 704 kilómetros por segundo, es decir, necesitan tan solo entre 130 y 60 horas en llegar a la Tierra. Al conjunto de partículas que vienen del Sol se les conoce como viento solar. 

Cuando éste interactúa con los bordes del campo magnético terrestre, que está originado por el movimiento del núcleo terrestre en estado semilíquido con abundante hierro y animado por la rotación de nuestro planeta, algunas de las partículas quedan atrapadas por él y siguen el curso de las líneas de fuerza magnética en dirección a la ionosfera.


Ionosfera es la parte de la atmósfera terrestre que se extiende hasta unos 60 o 100 kilómetros desde la superficie de la tierra. Cuando las mencionadas partículas chocan con los gases en la ionosfera, empiezan a brillar, produciendo el espectáculo que conocemos como aurora boreal y austral. La variedad de colores, rojo, verde, azul y violeta que aparecen en el cielo se deben a los diferentes gases que componen la ionosfera.

La Aurora Boreal está en constante cambio debido a la variación de la interacción entre las ráfagas de viento solar y el campo magnético de la tierra. El viento solar genera normalmente más de 100.000 megavatios de electricidad (la producción de una central nuclear convencional es de 1000 MW diarios) produciendo una aurora, lo que puede causar interferencias con las líneas eléctricas, emisiones radiofónicas o televisivas y comunicaciones por satélite.

A través del estudio de las auroras los científicos pueden aprender más sobre el viento solar, cómo éste afecta a nuestra atmósfera y cómo la energía de las auroras podría ser usada para objetivos útiles.


Editor Enrique Ibarra

Obtenido de : http://www.cienciapopular.com/n/Ciencia/La_Aurora_Boreal/La_Aurora_Boreal.php

jueves, 22 de septiembre de 2011

Ron Mueck, escultor contemporáneo hiperrealista

De origen autraliano, inició su carrera en el mundo de los efectos especiales para el cine, donde descubrió su talento para desarrollar creaciones plásticas con un realismo sorprendente.

Las esculturas de Mueck reproducen fielmente los detalles del cuerpo humano, pero juega con la escala para crear imágenes impactantes; mujeres en labor de parto o embarazadas, ancianos muriendo, hombres cadavéricos, bebés con rastros de placenta en sus rostros y hombres solitarios al desnudo, son parte de las colosales esculturas.

Cada pieza demuestra el gran conocimiento del creador australiano para plasmar con materiales sintéticos la anatomía humana, esmerándose en recrear sus detalles con acabados impecables y haciendo énfasis en las expresiones faciales y corporales.

A propósito, la exposición de Ron Mueck está en México por segunda ocasión —en marzo estuvo en Monterrey— en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, ubicado en el centro histórico desde este 21 de septiembre y permanecerá abierta hasta el 5 de febrero de 2012.

Para quienes deseen conocer la técnica, el proceso y las esculturas terminadas, los horarios de la exposición son de martes a domingo de 10:00 a 17:30 hrs. El martes la entrada es libre y el resto de la semana la admisión general es de 45 pesos.





¿Cómo se hacen las esculturas?

Principales obras: